Corregir sin herir ¿es posible?

¡Claro¡

No solo es posible, sino que es responsabilidad de todo manager. A los managers se les valora e incluso mide, en algunas organizaciones, por lo que saben y por lo que consiguen, pero seamos sinceros, los managers hemos conseguido muchos objetivos, avanzado en proyectos y obtenidos resultados, gracias a nuestros colaboradores y/o equipos.

Y de alguna manera, bien formal o no, tenemos que opinar, comentar o criticar el trabajo de un colaborador o compañero, al igual que sucede con un familiar, buen amigo o hijo, que a pesar del sentimiento que nos une, hay que decirle que no hay acuerdo, que no te gusta su actitud o que debe corregir el trabajo de nuevo porque no sirve. Y todo esto sin herirle, para que siga confiando en ti y en él mismo.

Un recuerdo, algunos años atrás, justo cuando empezaba a tener equipo, devolví un documento revisado de un colaborador, había puesto observaciones con rotulador rojo, ¡tremenda equivocación!  Tenía toda la razón de sentirse decepcionado, hasta yo me di cuenta del error.
No olvidaré tampoco, el día que mi secretaria, mi mano derecha, una mujer encantadora y joven, se puso a llorar por mi forma de darle feedback sobre alguna tarea. Estaba yo tan aturdida como ella cuando me di cuenta de que mi volumen no había sido el correcto, aprendí que no son las formas adecuadas y obviamente pedí disculpas.

 

Sea lo que sea que duela a alguien cercano, no se olvida por mucho que te disculpes, hay que perseverar, dar ejemplo, escuchar opiniones, tener claro nuestras necesidades y para cuando las queremos, demostrar que has aprendido, que eres mejor y harás que ellos sean mejores.

9 + 1 Consejos a tener en cuenta si quieres mejorar este aspecto

  1. Prepárate bien los argumentos que vas a utilizar. Mejor breve y expuesto con seriedad, sin bromas por medio.
  2. Asegúrate que tienes la cita planificada y que la corrección la harás fuera del alcance de otras personas.
  3. La tolerancia y la mente abierta son actitudes muy valiosas a desarrollar para estas ocasiones.
  4. Explica con claridad lo que esperas que haga el otro, los motivos y el objetivo. Aunque sea resumido, lo hará mejor.
  5. Hazlo con calma para que se cree un ambiente de confianza y la otra persona esté más receptiva.
  6. Puedes dar tu opinión pero no es necesario cuestionar a la persona, ni su capacidad para realizar el trabajo.
  7. Si en algún momento se produce una discusión, para un momento, haz una pausa, esto tranquiliza los ánimos y continúa al cabo de un rato.
  8. Preguntar la opinión del otro es constructivo. No necesitas estar de acuerdo, valora y toma lo que te ha parecido interesante, pero un feed-back siempre será más constructivo.
  9. Cuando perdemos las formas, perdemos la razón. Así que si no consigues calmarte y/o estás enfadado/a mejor déjalo para otro momento.

+1 Si trabajas con extranjeros, ten en cuenta su cultura, los españoles decimos que somos espontáneos, naturales y directos, pero esto en ocasiones es ser brusco.

¡Regañinas no! Criticas constructivas y opiniones sí, exigir lo que queremos y de la manera que queremos sí, ser flexibles para mejoras por parte de otros sí, saber parar, analizar y disculpar también.

*»El secreto está en las ganas”, pide información a M´MR: recursos humanos part time, mentoring, selección interim part time, consultoría de personas. 

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